"Cuando persigo el dinero nunca tengo lo suficiente. Cuando mi vida esta concentrada en un proposito y dar lo mejor de mi me vuelvo próspero." - Wayne Dyer.
Reconozca la prosperidad
Empiece a reconocer la prosperidad allí donde la vea, y a alegrarse de ella. Un conocido predicador evangelista de la ciudad de Nueva York recuerda que en su época de pobreza solía pasar, a pie, junto a buenos restaurantes, casas y automóviles lujosos y tiendas elegantes, diciendo en voz alta: "Todo esto es para mi, todo esto es para mí.". Permítase sacar placer de toda clase de mansiones suntuosas, bancos, grandes almacenes, y recuerde que usted está incrementando su conciencia para poder participar de esas cosas si así lo desea. Si ve gente bien vestida, dígase: "¡Qué maravilla que tengan semejante abundancia! Realmente, hay de sobra para todos."
No queramos solamente el bien de los demás. Queramos también nuestro propio bien.
Sin embargo, no somos dueños de nada. Sólo usamos nuestras posesiones durante cierto tiempo, hasta que pasan a otra persona. Hay posesiones que pueden quedar en la familia durante varias generaciones, pero eso también tiene su final. En la vida hay un ritmo y una fluencia natural. Las cosas vienen y se van. Y creo que cuando algo se va, es sólo para dejar lugar a algo nuevo y mejor.
Con abundancia, Para tu Ser
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